7 Cosas que no debe hacer un invitado en una boda

Cuando asistes a una boda como invitado hay una serie de normas de protocolo, que, aunque poco ceremoniosas debes cumplir en aras de la educación y el respeto a los novios. La mayoría tienen que ver con el sentido común, pero algunas tienen un cierto arraigo en la tradición. En cualquier caso, evitarlas te ayudará a contribuir para que los novios tengan el día especial con el que vienen soñando desde hace meses.

invitados boda normas de protocolo básicas

Pensando en los novios, vamos repasar las 7 cosas que de ningún modo debes hacer en una boda.

1. Vestir de blanco

Salvo que la invitación a la boda lo indique como necesario, no es de buen gusto acudir a una boda vestida de blanco. Este es color que la tradición reserva a la novia, y es ella la que merece todo el protagonismo en este evento. No se trata de que puedas o no eclipsarla, se trata más bien de una señal de cortesía que le dedicas al respetar que es la única que utiliza ese color en ese día.

2. Presentarse acompañado sin avisar con antelación.

Este tipo de sorpresas pueden desbaratar la configuración de las mesas y ocasionar quebraderos de cabeza a los novios. Aunque el restaurante pueda tenerlo previsto, es recomendable evitar que ningún contratiempo que esté en tu mano evitar, distraiga a los novios en ese día. Lo recomendables es que avises con suficiente antelación de tu intención de acudir acompañado a la ceremonia.

3. Hablar durante la ceremonia.

Ya sea una ceremonia civil, religiosa o lúdica, si estás de charla durante la celebración del enlace, el murmullo de tu voz puede ser molesto para el resto de los invitados y también para los novios. Por favor, espera a que termine la ceremonia y… ¡ya tendrás tiempo bromear durante la celebración posterior!. Hazlo por ellos.

4. Discursos comprometidos.

Igual que hay gente que se incomoda cuanto tiene que hablar en público, hay otra que “se viene arriba” y se lanza a contar historias a la menor ocasión. Puede ser divertido, siempre que no se excedan los límites, es decir, siempre que las anécdotas, chistes o historias que se cuenten no resulten incómodas para los novios, o para alguno de los asistentes al evento.

Recuerda antes de hablar que no todo el mundo tiene el mismo sentido del humor y que, si alguien se ofende, al final, los que lo pasan mal son los novios y… no queremos eso, ¿ verdad?

5. Twitear y guasapear durante la ceremonia.

Como mejor está el móvil durante la ceremonia es apagado, a no ser que los novios te pidan lo contrario. El flash y el sonido de las teclas puede resulta molesto y, además, las fotos que subas pueden no gustar a los novios.

En cualquier caso, si no resistes la tentación de hacer una foto, al menos, pide permiso a los novios antes de hacerla pública.

6. Niños fuera de control.

Los niños son seres adorables pero, en determinados momentos, y más si se juntan en grupo, pueden resultar ruidosos e incordiar el resto de los invitados. Es nuestra responsabilidad como padres ocuparnos de que jueguen de forma que todo el mundo pueda disfrutar de la ceremonia a gusto.

7. Beber como si no hubiera un mañana.

Vale, sí, hay barra libre pero… ¿eso de que te propongas beber por ti y todos tus compañeros, te parece buena idea? Cuida la cantidad de alcohol que ingieres, por salud sobre todo, pero también para que los novios no tenga que recordar las incomodidades que les causaste el día su boda.