Cómo controlar los nervios prenupciales.

El estrés y la falta de sueño en los días previos a la boda parecer ser algo común entre todos los amigos que se nos casan.

Para evitar que tú seas una de esas novias (o novios) que acuden a su boda ojerosos o que se pasan en día con tantos nervios que apenas disfrutan del día, te damos a dar unos sencillos trucos que puedes empezar a poner en práctica cuanto antes.

1. Haz una lista de tareas.

En el momento en que determines la fecha de la boda hay una serie de cuestiones de las que tendrás que ocuparte. Lo normal es empezar a planificar el evento 18 meses antes, pero con 6 meses puede ser suficiente si realizas una lista meticulosa y ordenada de todo lo necesario.

Realizar las tareas con antelación y evitar dejar detalles por concretar para las últimas semanas, es básico para que disfrutes de los días previos y, sobre todo, para que estés radiante el día de tu boda.

2. Delega parte de la organización.

No todos podemos contratar un wedding planner, pero todos tenemos algún amigo o familiar que aceptarían hacerse cargo de alguna de las tareas que requiere planificar una boda. Cuenta con estas personas y delega parte de las decisiones ¡seguro que incluso te lo agradecen!

3. Pensamiento positivo.

Usar nuestros pensamientos de forma correcta, es básico para esto,  y para nuestra vida en general. Piensa que todo va a salir bien. Visualizate disfrutando del día, tranquila/o, relajada/o, feliz… La visualización es una herramienta de control emocional muy importante.

Los psicólogos nos explican que la emoción aparece como consecuencia del pensamiento, de ese modo, si controlamos los pensamientos negativos que puedan surgir y los “sustituimos con voluntad” por pensamientos positivos, frenamos las emociones negativas antes de que se produzcan. ¿Lo has probado?

4. Vida sana.

¿Qué mejor excusa necesitas para mejorar tus hábitos de vida que fijar la fecha de tu boda? Llevar una vida saludable en la que realices ejercicio, al menos dos veces en semana; comas alimentos naturales y duermas al menos 7 a 8 hora,  es una apuesta segura por tu bienestar.

Si se te hace duro el cambio de hábitos, este truco es muy útil: ponte metas sencillas y avanza, poco a poco, hacia el resultado deseado. Dividir los grandes retos en “pequeños retos” nos ayuda a tener una alegría diaria y nos motiva para conseguir nuestro objetivo.

Llevar una vida sana, no solo te ayudará a estar radiante en tu boda, sino que te será e utilidad para controlar es estrés de forma natural.

5. Asertividad.

¿Cuántas veces te callas lo que piensas por no molestar? ¿Cuántas reaccionas con un enfado desproporcionado por un detalle nímio? Ni el exceso de emotividad, ni “el callar lo que nos disgusta” es positivo para nuestro estado de ánimo. Nunca, y menos en medio de algo tan importante como son los preparativos de nuestra boda.

La asertividad es un comportamiento de comunicación que puede aprenderse. Consiste en exponer nuestras opiniones y defender nuestro punto de vista,  de forma directa y equilibrada.

Practicar la asertividad nos será de utilidad para dar nuestra opinión, sin herir o perjudicar a otras personas. A partir de ahí, ya será cuestión de llegar a acuerdos, porque una boda es un proyecto de dos personas y, lógicamente no estaremos de acuerdo en todos.

En cualquier caso, si partimos de la exposición sincera y positiva de nuestra opinión será más fácil llegar a acuerdos y no acumular rencores y malos rollos durante las decisiones que implica una boda.

Espero que nuestros consejos te ayuden a disfrutar del precioso viaje que significa preparar una boda. Ahora, si te decides a ser previsor/a y a contratar con antelación tus etiquetas de cerveza artesana personalizadas ¡tenemos una sorpresa para ti! en forma de promoción.