Fabada al estilo abulense


Fabada maridada con Mariloli de Tierra de Frontera

La fabada es uno de esos platos que se han convertido en seña de identidad no sólo de Asturias, de donde es originaria, sino de toda España.
Nosotros hemos preparado nuestra fabada con los siguientes ingredientes (para cuatro personas)

  • 400 gr. de alubias blancas
  • 2 chorizos
  • 2 morcillas
  • 100 gr. de jamón
  • 200 gr. de panceta curada
  • 1 cebolla
  • agua
  • sal
  • unas hebras de azafrán

Un plato con tan pocos ingredientes requiere la mejor calidad de que dispongamos. A nosotros nos gusta la blanca riñón de la IGP Judías de El Barco de Ávila, pero hay muchas otras muy ricas -por supuesto con fabes asturianas salen de rechupete-.

El embutido que hemos empleado es asturiano, que le da ese sabor inconfundible. Hay pequeños productores artesanos que comercializan sus productos online y su calidad es excelente.
La preparación es como sigue:

  • Pon las alubias cubiertas de agua en una olla, junto con la cebolla pelada y el embutido.
  • Una vez rompa a hervir, hay que “asustar” las judías añadiendo agua fría para romper el hervor un par de veces al menos.
  • Se debe desgrasar mientras cuece, para que no quede muy fuerte.
  • La cocción depende de la variedad de judías, pero para que esté todo bien cocido, ha de estar al menos un par de horas a fuego lento y añadiendo agua fría cada vez que lo precise. Cuando veamos que ya están tiernas, rectificar de sal y añadir el azafrán para que le dé su toque de sabor. Si el caldo ha quedado demasiado líquido, se pueden triturar unas judías, añadir el puré resultante y remover, de forma que espese.

Este plato puede comerse recién preparado o bien reposado para que se asienten los aromas (mejor). También le viene al pelo una buena piparra que realce los sabores y contraste.

Como maridaje nosotros hemos tomado la fabada de la foto con unas Mariloli, y la combinación nos ha parecido de lo más atractiva. La potencia del plato se ha dulcificado y matizado con los tonos frutales y frescos que predominan en esta cerveza. Así, podemos disfrutar este guiso recio aunque no sea un frío día de invierno.

Ánimo con los fogones, que platos sencillos como éste dan un resultado de lo más apetitoso.