Las migas de mi abuela

Migas con pimientos, boquerones, melón, rabanillos, chocolate, chorizo, morcilla, panceta, naranjas, etc. es un plato que se puede combinar casi con cualquier cosa. Son parte de nuestra infancia, de nuestras vidas. Esta receta nos la ha mandado Pablo, de Restaurante El Gallo, en Nívar, Granada.

Esta receta en especial es la que mi abuela ha hecho durante toda la vida. Las hacia antiguamente por que no tenían muchas mas opciones para alimentarse, y las sigue haciendo en la actualidad como distracción, además le salen buenísimas. Cuando la observo subida a esa caja de plástico me vienen a la cabeza millones de recuerdos bonitos. Esto para mi no es una simple receta, posee mas parte de emocional que de receta.
¡¡Os presento las migas de mi abuela!!!

Los ingredientes básicos para unas buenas migas son:

Pan asentao de un día pa otro. ¿Cuanto pan abuela?  Niño, el cacharro lleno, más o menos.

Aceite de oliva, mi abuela dice que es tontería medirlo ¡que eso se echa a ojo! yo he calculado mas o menos medio litro.

Un par de cabezas de ajos.

Panceta.

Sal y agua. Por suerte el agua la rellena con botellas de plástico y he calculado que le pone sobre dos litros y pico.

Preparación:

Freimos los ajos en la sarten hasta que cojan color.

El pan antiguamente se remojaba con el agua unas horas antes, incluso un día antes. Pero como todo el mundo, mi abuela ha evolucionado y lo que hace ahora es que desmenuza el pan asentado con la batidora, de manera que no necesita remojarlo previamente. Justo cuando los ajos están cogiendo color le pone el agua al aceite. Para la cantidad de pan que véis en la foto le añade 2 litros y poco de agua.

Ahora se le incorpora el pan a la sarten, no hace falta que el agua este hirviendo, ella se lo echa con el agua recién vertida.

Solo nos queda removerlas con paciencia para que queden sueltecitas y cojan color, a fuego medio, con cuidado de que no se peguen.

Después le añadimos la panceta o el tocino que podemos freír aparte en una sarten o podríamos haber frito en el mismo aceite de las migas antes de freir los ajos. Y seguimos moviendolas para que cogan color y se suelten.

Ya depende de como os gusten las migas, mas secas o mas jugosas, para parar de moverlas al fuego. Si las migas se van a comer en el mismo día se les puede añadir el chorizo y los pimientos y mezclar todo junto, pero si son para guardarlas, como es mi caso, le ponemos el chorizo, los pimientos y el melón justo cuando sacamos el plato.

Os animamos a que probéis esta forma de hacerlas, si queréis podéis mandarnos vuestras variantes.

Etiquetas: ,